Un domingo del mes de febrero fuimos a Donamaría un pequeño pueblo navarro. A primera hora de la mañana estaba cubierto por la niebla, hicimos tiempo en el único bar abierto hasta que salió el sol, en una pequeña colina se encuentra el pueblo, casas de piedra y madera con nobles escudos, la iglesia tiene una torre campanario de forma cilíndrica y cubierta cónica. El paisaje de verdes y ondulados prados salpicado de caseríos es espectacular, caminamos hasta la casa-torre llamada a. Jauregi
Elegante y austera, se eleva suavemente sobre una atalaya desde la que conquista el paso del tiempo desde el siglo xv. A pesar de haber sido recientemente restaurada, conserva la ausencia de las antiguas construcciones de los valles húmedos del norte
Seguimos nuestro paseo hasta las poblaciones de Iuren y Gaztelu
Para quien quiera disfrutar de la naturaleza, existen muchos y hermosos paseos y recorridos. Por mencionar alguno de ellos, el que sigue la regata de Txaruta donde podremos disfrutar de cascadas de agua y hermosos hayedos
Para quien quiera disfrutar de la naturaleza, existen muchos y hermosos paseos y recorridos. Por mencionar alguno de ellos, el que sigue la regata de Txaruta donde podremos disfrutar de cascadas de agua y hermosos hayedos
Después de comer en el restaurante de Donamariako Benta un delicioso
solomillo acompañado de un buen vino navarro, terminamos el paseo dominical en
Doneztebe, un pueblo de grandes casonas, es
conocida por sus ferias de ganado y también por la celebración
del Corpus Christi en la que se hace ondear
vistosamente la bandera del pueblo son del txistu.